La revisoría fiscal DIAN está en el centro del debate. Mientras la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales intensifica sus controles y monitoreo en tiempo real, las empresas colombianas descubren que ya no basta con “hacer las cosas bien”: ahora deben demostrarlo con evidencia dura, trazable y bien archivada.
En este contexto, el rol del revisor fiscal pasa de ser un “veedor de confianza” a convertirse en el gestor de la evidencia que puede marcar la diferencia entre una fiscalización tranquila o una tormenta de requerimientos, sanciones y cierres.