El gerente de una empresa de servicios en Medellín llegó a la reunión de cierre de presupuesto de octubre con una pregunta que llevaba semanas rondando entre los socios: ¿deberían subir precios ya, contratar con más cautela o esperar antes de tomar decisiones grandes, por lo que se está moviendo en el Congreso? Nadie en la mesa tenía claro qué tan avanzado iba el proyecto, ni qué tan probable era que terminara aprobado tal como se radicó. Esa incertidumbre, más que el contenido concreto de la reforma en sí, es la que está afectando hoy las decisiones de muchas pymes colombianas.
La reforma tributaria 2026 en Colombia sigue su trámite en el Congreso, y aunque todavía es solo un proyecto de ley, vale la pena entender qué propone, en qué etapa va y qué puede hacer tu empresa mientras se define, sin caer ni en la alarma ni en la indiferencia.
Reforma tributaria 2026 en Colombia: qué es el proyecto y quién lo radicó
El Ministerio de Hacienda radicó el 20 de julio de 2026 ante la Cámara de Representantes un nuevo proyecto de ley de reforma tributaria, presentado por el gobierno saliente antes de finalizar su periodo. El proyecto busca lo que el propio Ministerio ha llamado una «estrategia integral de consolidación fiscal», orientada a aumentar el recaudo mediante la reducción de beneficios tributarios y mayores cargas a actividades con impacto ambiental o en la salud pública, con el propósito declarado de recuperar el equilibrio entre ingresos y gastos del Estado a partir de 2028.
Es importante tener presente que se trata de una iniciativa del gobierno que dejó el cargo, lo que añade una capa adicional de incertidumbre sobre su futuro: el trámite legislativo sigue su curso en el Congreso, pero el respaldo político con el que cuente puede cambiar según la posición que tome la nueva administración frente al proyecto.
Cuánto recaudo busca y en qué horizonte
Según lo radicado, el Gobierno esperaba obtener recursos adicionales por $21,9 billones en 2027 (cerca del 1,0 % del PIB), con un recaudo creciente proyectado de $32,8 billones en 2028, $35 billones en 2029 y $37 billones en 2030. Estas cifras dan una idea de la magnitud del ajuste que se busca, aunque conviene recordar que son metas del proyecto tal como se radicó, no cifras garantizadas: el monto final de recaudo depende de qué sobreviva del articulado después del debate legislativo.
Los tres frentes que declara atacar el proyecto
El proyecto se estructura alrededor de tres objetivos declarados por el propio Ministerio de Hacienda:
- Reducir el gasto tributario, es decir, recortar exenciones, deducciones y tratamientos preferenciales que hoy reducen el recaudo.
- Corregir externalidades ambientales y de salud pública, gravando más ciertas actividades o productos asociados a estos impactos.
- Fortalecer el impuesto de renta y el impuesto al patrimonio, ampliando su base y ajustando tarifas.
Este enfoque explica por qué las medidas del proyecto no se concentran solo en el IVA o en la retención en la fuente, sino que tocan varios impuestos al mismo tiempo.
Las medidas que más le preocupan a las empresas
Entre los puntos del articulado que más atención han recibido están:
- Un aumento de la tarifa marginal máxima del impuesto de renta para personas naturales, que pasaría del 39 % al 41 %.
- Un incremento en la tarifa sobre ganancias ocasionales por loterías, rifas y similares, que llegaría al 30 %.
- Una ampliación de la base del impuesto al patrimonio, reduciendo el umbral de patrimonio líquido a partir del cual una persona queda obligada a pagarlo.
- Ajustes en tarifas de IVA, renta de personas jurídicas y dividendos, además de nuevos gravámenes ambientales y de salud.
- Una reducción de la exoneración de aportes a seguridad social de la que hoy se benefician ciertos empleadores.
Cada uno de estos puntos puede cambiar, desaparecer o ajustarse durante el debate, así que es un error tratar el texto radicado como si fuera ya la norma vigente.
Qué significaría reducir la exoneración de aportes a seguridad social
Uno de los puntos del proyecto que más le interesa a las pymes es el ajuste a la exoneración de aportes a seguridad social. Hoy, ciertos empleadores están exonerados de pagar algunos aportes parafiscales y de salud sobre los salarios de sus trabajadores, un beneficio que reduce el costo laboral de contratar formalmente. Si el proyecto avanza tal como se radicó, esa exoneración se reduciría, lo que se traduciría en un mayor costo de nómina para las empresas que hoy se benefician de ella.
Para una pyme con una planta de personal significativa, este es uno de los puntos que más vale la pena proyectar con anticipación, porque un cambio en la exoneración de aportes no afecta un impuesto puntual, sino el costo mensual y recurrente de tener empleados formales.
Qué pasa si el proyecto no avanza antes de que termine la legislatura
En el sistema legislativo colombiano, un proyecto de ley que no completa su trámite dentro de las legislaturas previstas para ello pierde vigencia y debe volver a radicarse desde cero si se quiere retomar. Esto significa que, además de la incertidumbre sobre el contenido final del articulado, existe también la posibilidad de que el proyecto completo no llegue a convertirse en ley en los tiempos inicialmente previstos, sobre todo tratándose de una iniciativa radicada por un gobierno que ya no está al frente del Ejecutivo.
Ninguno de estos dos escenarios —que se apruebe con cambios importantes, o que no se apruebe— debería sorprender a una empresa que ha venido siguiendo el trámite de cerca. La sorpresa solo aparece cuando se ignora el proceso hasta que ya es una norma vigente.
Qué tan avanzado va el trámite
Como todo proyecto de ley en Colombia, este debe surtir cuatro debates: dos en la Cámara de Representantes y dos en el Senado, además de la conciliación entre ambas cámaras si el texto se modifica de forma distinta en cada una. Radicar el proyecto en julio de 2026 es apenas el primer paso de un camino que, en reformas anteriores, ha tomado meses y ha sufrido cambios sustanciales entre el texto original y el que finalmente se aprueba, cuando se aprueba.
Esto no es un detalle menor: varias reformas tributarias recientes en Colombia han terminado con un contenido distinto al que tenían al momento de radicarse, e incluso alguna no ha llegado a convertirse en ley. Seguir el trámite real, artículo por artículo, es más útil que reaccionar al titular de la radicación inicial.
Por qué la mayoría de medidas aplicarían solo hasta 2027
Un punto que suele calmar la ansiedad de corto plazo es que, tal como está planteado el proyecto, la mayor parte de sus medidas empezarían a regir para el año gravable 2027, no de forma inmediata ni retroactiva sobre 2026. Esto le da a las empresas una ventana de tiempo para planear, siempre que el proyecto avance en el Congreso sin cambios que adelanten su entrada en vigencia.
Qué puede seguir cambiando durante el debate
Es normal que, entre la radicación de un proyecto y su eventual sanción, el Congreso modifique tarifas, elimine artículos completos, incluya nuevas exenciones para sectores específicos o cambie las fechas de entrada en vigencia. Nada de esto puede anticiparse con certeza mientras el debate esté en curso, y cualquier cifra o tarifa que leas hoy sobre el proyecto debe tomarse como el punto de partida del debate, no como el resultado final.
Qué debería hacer tu pyme mientras tanto
Mientras el proyecto avanza, lo más útil que puede hacer una empresa es monitorear el trámite de forma periódica, sin tomar decisiones grandes basadas únicamente en lo que todavía es un proyecto de ley. Algunas recomendaciones prácticas:
- Haz seguimiento del trámite legislativo cada mes, no solo cuando aparece en los titulares.
- Evita decisiones apresuradas de precios, contratación o inversión basadas en un texto que aún puede cambiar sustancialmente.
- Si tu empresa está cerca de alguno de los umbrales que el proyecto busca modificar (patrimonio, ingresos, tipo de actividad), identifica desde ya el escenario y ten listos los datos para reaccionar rápido si la norma se aprueba.
- Revisa tu planeación tributaria de cierre de año considerando distintos escenarios, en lugar de uno solo.
La clave no es adivinar qué va a pasar, sino tener la información organizada para reaccionar con rapidez cuando el panorama se aclare, algo que ya vivimos con el proyecto de decreto que buscó ampliar los plazos de renta y retención tras el terremoto de agosto de 2026, donde muchas empresas actuaron sobre supuestos antes de que la norma quedara definida.
Vale la pena distinguir, además, entre lo que puedes controlar y lo que no. No puedes controlar el resultado del debate legislativo, pero sí puedes controlar qué tan preparada está tu información financiera para reaccionar el día en que haya claridad: qué parte de tu nómina depende de la exoneración de aportes, qué tan cerca está tu patrimonio o el de tus socios del umbral que hoy dispara el impuesto correspondiente, y qué margen tiene tu flujo de caja para absorber un eventual aumento de tarifa sin necesidad de improvisar sobre la marcha.
Por qué conviene acompañamiento especializado en momentos de incertidumbre normativa
Seguir de cerca un trámite legislativo de este tamaño, entender qué partes te afectan directamente y decidir qué hacer mientras tanto es exactamente el tipo de trabajo que hace una asesoría tributaria: no se trata de anticipar el futuro, sino de que tu empresa no reaccione tarde ni de más frente a algo que todavía puede cambiar. Si tu empresa está cerca de los topes que hoy definen tu régimen tributario, también vale la pena revisar si el Régimen Simple de Tributación te conviene bajo los escenarios que se están discutiendo, y mantener actualizada tu tabla de retención en la fuente mientras el panorama se aclara. Si el proyecto termina afectando también a los socios como personas naturales, por el ajuste en la tarifa marginal de renta, conviene revisar con tiempo su situación particular apoyándose en nuestra guía de declaración de renta 2026 para persona natural, y en un outsourcing tributario que se encargue de trasladar cualquier cambio normativo a la operación de tu empresa apenas quede claro, sin que tengas que estar pendiente tú mismo de cada debate en el Congreso.
Si quieres entender cómo te afectaría este proyecto de reforma tributaria en caso de aprobarse, o cómo preparar tu empresa para distintos escenarios sin tomar decisiones apresuradas mientras avanza el debate en el Congreso, agenda una asesoría gratuita o reserva tu cita en línea y revisemos juntos tu caso particular.
Este contenido tiene fines informativos y se basa en la normativa colombiana vigente. Las cifras en UVT, tasas y fechas de vencimiento se actualizan cada año: verifica los valores aplicables a tu período o consúltanos.