Presentar la declaración de renta no cierra el tema. Mientras no quede en firme, la DIAN conserva la facultad de revisarla, cuestionarla y modificarla, y ese plazo no es el mismo para todas las empresas: cambia si hay pérdidas fiscales, si aplica el régimen de precios de transferencia, o si te llega un requerimiento especial a tiempo. Cuándo tu declaración queda realmente cerrada, y qué la mantiene abierta más de lo que crees.